Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

20 Febrero, 2014 – Espiritualidad digital

¿Quién soy?

¿quién soy?    Tú te acercas por detrás a un niño. Con cuidado, pones tus manos sobre sus ojos. El niño se sobresalta un poco, y lleva sus manos a las tuyas para retirarlas. Tú le preguntas: «¿Quién soy?» Entonces, si el niño te conoce, tu voz le tranquiliza: «¡Eres mamá!». Retiras las manos de sus ojos, el niño se da la vuelta, y os besáis.

    Ya conocéis el juego. Lo habéis practicado muchas veces con vuestros hijos. Pero jamás lo haríais con un niño que no os conoce, porque entonces tan sólo conseguiríais asustarlo.

    ¿Quién decís que soy yo? Los apóstoles, aparentemente, tienen los ojos abiertos… Pero no es así. Son los ojos del alma -la fe- los que reconocen a Dios. Y esa fe aún era débil. Los apóstoles miraban y no veían. Pero, ante la cariñosa pregunta de Jesús, en  el alma de Simón se despiertan nostalgias de un Creador que dejó su huella impresa en el corazón del hombre… Tú eres el Mesías.

    Por eso, aunque no veamos a Dios, su Palabra tiene siempre esa calidez para nosotros. Dan ganas de decir, al escucharla, aún con los ojos tapados a la eternidad: «¡Eres Tú, Señor mío y Dios mío!»

(TOP06J)

“Cristo