Liber Gomorrhianus

18 febrero, 2014 – Espiritualidad digital

Tenemos pan

pan    Cuenta san Marcos que los discípulos no tenían más que un pan en la barca. Pero no cuenta que ni ellos mismos sabían bien dónde estaba. Mientras buscaban en sus bolsas el alimento que se corrompe, con ellos navegaba el Pan de Vida. De haberlo sabido, no hubieran dicho no tenemos pan.

    Tenemos Pan. Él se ha quedado con nosotros. Viaja a nuestro lado en esta frágil barca de la Historia humana. Habita en cada sagrario, se hace presente en cada Eucaristía, y se entrega en las manos de cada sacerdote.

    Y, mientras tanto, los hombres enloquecen buscando alimento, se quejan de que falta amor en sus vidas, buscan la felicidad sin encontrarla… Pero los sagrarios están solos en los templos, sin nadie que los acompañe. ¡Qué contrasentido!

    ¡Tenemos Pan! ¿Por qué no comulgan todos los hombres todos los días? ¿Por qué quienes cada mañana visitan el supermercado en busca de unas migajas no se acercan a la iglesia y alimentan sus almas con el Pan de Vida? ¿Por qué quienes cada día van al trabajo a ganarse el pan no acuden cada tarde a misa para recibir gratuitamente el que Dios les ha ganado? ¿No saben que tenemos Pan?

(TOP06M)

“Cristo