Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

17 Febrero, 2014 – Espiritualidad digital

Los discutidores

discutir    En ocasiones, Jesús dice «no», se da media vuelta, y se marcha. Y es que Dios, siempre atento al corazón de sus hijos que le piden panes, parece no estar dispuesto a perder un minuto con los corazones de piedra que piden piedras. A Cristo quisieron hacerlo rey, y se alejó de quienes lo buscaban. Había venido a la Tierra a servir a los hombres, pero nunca estuvo dispuesto a dejarse manipular por ellos, ni a ser empleado como bandera de ambiciones terrenas.

    Se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús… le pidieron un signo del cielo… Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue.

    Los conozco. Son los del «¡Convénzame, padre!» que nunca se convencerán. ¿Para qué perder el tiempo con ellos? Mientras no cambien, no podrán convertirse.

    Sé que aún quedan ingenuos que creen que podemos convertir a las masas en las tertulias televisivas. Tanto peor para ellos. Pero la verdad es que discutiendo nunca acercarás a nadie a Dios. Y te arriesgarás, si no vas con cuidado, a faltar a la caridad o a la humildad.

    Mira: las almas se ganan con oración, ayuno y amistad verdadera. Las discusiones déjalas para los políticos.

(TOP06L)