Evangelio 2018

6 febrero, 2014 – Espiritualidad digital

Lo nuestro no es entrar, sino salir

salir    En un mundo cada vez más hostil al cristianismo, es comprensible la tentación de levantar nuestras defensas. Muchos ya están llamando «a las barricadas», y sueñan con llenar los templos explicando a las gentes que, fuera de ellos, «hace mucho frío». Les parece urgente concentrarse, reagrupar fuerzas para reforzar nuestra identidad y afianzar nuestras raíces. No descartan esperar allí a que el enemigo rompa las puertas, y se postulan para el martirio. Quieren crear «ambientes católicos», medios de comunicación católicos, partidos políticos confesionales, y hasta lugares de diversión «para los nuestros».

    Sin embargo, nada más opuesto al Evangelio que esa llamada a la concentración y a la defensa de lo nuestro. No es nuestro espíritu. No estamos llamados a «entrar» ni a reagruparnos, sino a «salir» y dispersarnos, porque nuestro espíritu es de conquista, no de defensa. Los fue enviando… Salieron a predicar… Eso es lo nuestro. No debemos atrincherarnos frente al mundo, sino salir, sin miedo, a ganarlo para Cristo. No estamos llamados a llenar los templos, sino a llenar la Tierra. Los templos deben ser pulmones desde los que se avienten hombres como antorchas, sin miedo al mundo, pirómanos de Cristo que deseen incendiarlo todo en su Amor.

(TOP04J)