Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

3 Febrero, 2014 – Espiritualidad digital

El tiempo entre jamones

jamones    Toda una partida de jamones de bellota, lomos, chorizos, morcillas, salchichones y chuletas tiradas al agua: la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el lago. ¡Una lástima! Y también una sorpresa de cuidado para el incauto pescador que viera colgar de su anzuelo a todo un cochino rezongón.

    Pero, a cambio de un alma, toda esa partida de charcutería resultaba un precio barato. Y es que a veces no se puede tener todo, ya sabes.

    A Dios no le disgusta que te vaya bien en la vida. Si tienes trabajo, salud, y una posición económica desahogada, no por ello ofendes a Dios. Al revés, deberías darle gracias, usar bien lo que tienes, y procurar ser generoso con quienes tienen menos que tú.

    Sin embargo, un día puede que tengas que elegir entre tu trabajo y Dios; entre tu dinero y Dios; entre tu salud y Dios; o incluso, como los mártires, entre tu vida y Dios. A Él le pido que, si ese día llega, sepas elegir bien. Porque los jamones son prácticos para comer; pero, una vez comidos, ya sabes dónde acaba todo. No vas a cambiar eso por la vida eterna, ¿verdad?

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