Liber Gomorrhianus

26 Enero, 2014 – Espiritualidad digital

Vamos de pesca

pescadores de hombres    Pescar hombres no es como pescar peces. Uno pesca peces, y, al sacarlos del agua, los mata. Después se los come o los vende. Sin embargo, pescar hombres significa salvar a quienes se ahogan en las aguas del pecado y de la muerte.

    Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres. Contempla este inmenso lago del mundo, y fíjate en cuántos hombres mueren ahogados. Se los tragan la muerte y el pecado, porque no tienen un motivo para vivir, ni creen en la trascendencia, ni conocen una barca que los transporte o una orilla a la que llegar. Otros abandonaron hace años la barca de la Iglesia, y se agobian intentando nadar para no ahogarse en esa muerte a la que llaman vida.

    ¿No te da lástima? Pídele al Señor celo de almas. Pesca hombres; es Cristo quien te lo pide. Ahí tienes tus redes: oración, ayuno y amistad. Reza por ellos, ofrece por ellos sacrificios, y acércate a donde están. Tu amistad les hablará del Amor de Dios, y muchos se confesarán y subirán de nuevo a la barca de la Iglesia. ¿Acaso crees que te recibirán en el puerto del Cielo si llegas con las redes vacías?

(TOA03)