“Evangelio

21 Enero, 2014 – Espiritualidad digital

La vida del santo como palabra

palabra    Las teclas de mi ordenador no saben lo que hacen. No saben nada, porque no tienen entendimiento. Ni tampoco hacen nada, porque no tienen voluntad. Son pulsadas por mis dedos, y, a través de mis dedos y las teclas, yo formo palabras que hablan de Dios.

    En su grandeza, Dios forma palabras con los hombres. Pero, como no quiere hombres semejantes a teclas de ordenador, busca hombres obedientes, que de corazón cumplan amorosamente su voluntad. Estos hombres -los santos- no son conscientes de la palabra que Dios forma con sus vidas. La vida del santo desborda al propio santo, y así el Espíritu lo llena de gozo y lo eleva a las cumbres del Amor.

    El rey David nunca supo lo que hacía cuando entró en la casa de Dios, y comió de los panes presentados que sólo pueden comer los sacerdotes. Jamás sospechó que un día entraríamos nosotros, pueblo de reyes, en la casa de Dios para comer el Pan presentado, el Cuerpo de Cristo, alimento de sacerdotes que ofrecen sus vidas unidas a la del Hijo de Dios. David, por su obediencia, fue palabra de Dios para nosotros.

    ¡Qué maravillosas palabras formará Dios con nosotros, si somos obedientes!

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