“Evangelio

16 Enero, 2014 – Espiritualidad digital

¿Y si no quieres?

si no quieres    No me canso de paladear la oración del leproso. Si quieres, puedes limpiarme. No pide nada expresamente; presenta su miseria ante Jesús y realiza un rendido acto de fe: «Creo que puedes limpiarme, y sé que, si quieres, lo harás. Me pongo en tus manos, Señor».

    Semejante oración está tan llena de confianza como de riesgo: «¿Y si no quieres? ¿Y si decides no limpiarme?»

    Las respuestas del Amor de Dios no siempre caben en nuestras pobres expectativas. Esperar que Dios haga lo que haríamos nosotros en su lugar supone menospreciar su grandeza. No debe movernos a escándalo el que Dios vea sufrir a un hombre, le escuche implorar con humildad, y permita que el dolor se prolongue. No olvidemos que rezamos al mismo Dios que vio morir en la Cruz a su Hijo después de que Éste le pidiese que apartase de sus labios el cáliz.

    «Si no quieres limpiarme, Señor, si permites que mi padecimiento se prolongue… Me fío de Ti. Sé que me amas, y estoy seguro de que no consentirías mi sufrimiento de no ser porque me depara un bien mayor. Tan sólo te suplico que no permitas que en la prueba me separe de Ti».

(TOP01J)