Evangelio 2018

5 enero, 2014 – Espiritualidad digital

¿Seré yo capaz de explicar esto?

nacimiento    … Al menos, lo intentaré. El nuevo nacimiento que supone el Bautismo no está completo hasta que no sucede el nuevo nacimiento de la fe. Una persona puede hallarse en gracia de Dios, y vivir triste como un pagano. Si muriese en semejante estado, se salvaría, pero antes tendría que «terminar de nacer», y cumplir la purificación del Purgatorio.

    O puede llevar a plenitud su nuevo nacimiento en esta vida, y vivir con la alegría de los hijos de Dios. Eso se realiza por la fe.

    A cuantos la recibieron les da poder para ser hijos de Dios. Recibir a la Palabra es abrir el alma y dejarle entrar; permitir que Cristo se apodere de la propia vida, sin reservarse nada. Entonces el Niño Dios usa una llave que sólo Él tiene, y abre una puerta en un rincón oscuro en el centro del alma. Tras ella se descubre el Cielo. ¡Estaba tan cerca! Cruza al otro lado, abre sus pequeños brazos, y te invita a pasar. Es Él, entonces, quien te recibe en su casa. Tu vida se llena de un gozo desbordante. Eres hijo de Dios, eres libre, y vives en la morada del Altísimo. Acabas de nacer.

(TNA2)