Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

19 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

Mejor no hablar

o no hablar o hablar de Dios    «O no hablar, o hablar de Dios». Esta frase de santa Teresa resume el poder de la palabra, y la profanación que supone toda palabra ociosa. De todos los seres vivos, sólo el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, ha sido bendecido con la facultad de hablar. Se le ha dado, por tanto, para que transmita realidades valiosas (además de para decir «pásame las patatas fritas»), y formule preguntas que iluminen. Pero si todo lo que tiene que preguntar un hombre es «¿pasó usted por mi casa?» y «¿vio usted a mi abuela?», Dios se rascará el cogote en el Cielo haciéndose otra pregunta más inquietante: «¿Para qué le habré dado lengua a este merluzo?».

    «Hablar de Dios» no consiste solamente en pronunciar frases piadosas. Consiste en decir palabras que edifiquen, alegren y ayuden a vivir. Incluyo «pásame las patatas fritas» cuando se dice con cariño. Pero excluyo «¿vio usted a mi abuela?», porque es una estupidez. Mi abuela está en el Cielo.

    Te quedarás mudo, sin poder hablar. Zacarías recibió el castigo que tantos hemos merecido. Para decir estupideces, mejor no hablar. Además, está a punto de llegar el Verbo. Mejor callar y escuchar. Quedan seis días.

(1912)