Liber Gomorrhianus

17 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

David, David, David

David    San Mateo repasa el árbol genealógico de Jesús de Nazareth dividiéndolo en tres grupos de catorce antecesores cada uno: Así, las generaciones desde Abrahán hasta David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce. No es capricho; tiene explicación.

    En el lenguaje hebreo no existen los números. Las grafías con que se representan son las mismas que las de las letras. Por tanto, cada número puede ser leído, también, como una palabra. Y, precisamente, la palabra «David» se escribe igual que el número catorce. Por tanto, lo que san Mateo está gritando es «David», «David», «David».

    David es el rey pastor, el más pequeño de sus hermanos, que sin embargo fue capaz de vencer al gigante. El Rey que viene, Jesús, reinará también como pastor, dando la vida por sus ovejas. Dentro de ocho días lo veremos pobre y recién nacido, y le cantaremos como al Rey «Chiquirritín». Y será su humildad, llevada al extremo en la Cruz, la que venza al pecado, a la muerte y al Demonio.

    Ya es hora de empezar a reinar como Él. Hazte pequeño, o quedarás fuera de la Navidad.

(1712)