Liber Gomorrhianus

16 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

Mira de quién te fías

confianza        Cuando alguien me da un consejo, es preciso que tenga mi confianza. También es importante que sepa más que yo. Por último, me fijo en si va a obtener alguna ganancia personal con su consejo. Si es así, por sistema, desconfío.

    Cuando miles de voces, en estas fechas, me invitan a comprar, comer, beber y consumir, aplico las tres pautas del párrafo anterior. Esas voces vienen de los medios de comunicación, y sus espacios publicitarios. Los grandes almacenes no me inspiran confianza para orientar mi vida; 0 en la prueba 1. Tampoco creo que los empresarios sepan más que yo sobre cómo vivir; 0 en la 2. Y ellos ganan mucho si les hago caso. 0 en la 3.

    El bautismo de Juan, ¿de dónde venía? ¿del Cielo o de los hombres? Cuando la Iglesia me anima a vivir con sobriedad estas fechas, su consejo viene de mi madre y maestra; 10 en la prueba 1. Tiene tras de sí dos mil años de sabiduría; 10 en la prueba 2. Y, desde luego, mi confesor no gana nada con que yo ayune; 10 en la prueba 3.

    Ése es el Adviento del que me fío, y el que quiero practicar.

(TA03L)