Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

12 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

¡Salta!

salta    Si Dios te pidiese que bajases la luna del cielo, ¿qué harías?

    Algunos se niegan a creer que Dios les pida semejante hazaña: «Él sabe que no puedo hacerlo».

    Otros, muy voluntariosos, responden: «¡Voy, Señor!», y comienzan a dar saltos, soñando con hacer músculo hasta que puedan, ellos solos, alcanzar la luna.

    Y otros, muy piadosos, no hacen nada: dicen estar seguros de que Dios, que se lo ha pedido, los tomará de la mano y los elevará hasta la luna.

    Juan Bautista es el hombre que salta para alcanzar la santidad: ayunos, penitencias, vigilias, y constante conversión. Pero no es tan idiota como para pensar que con su esfuerzo logrará santificarse. Tan sólo está gritando al Cielo sus deseos, con la esperanza de que del Cielo venga quien lo eleve a la santidad. Dice el Señor de él que es el más grande de los nacidos de mujer.

    Y es que, cuando el Señor llegue, tomará de la mano a quienes saltan como Juan, no a quienes esperan ociosos. No es que Dios necesite nuestras obras; necesita nuestros deseos. Y esos deseos deben manifestarse a gritos.

    Ayuna, reza, lucha por convertirte. Comienza a saltar, que ya viene el Señor.

(TA02J)