Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

9 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

No quieras hacerlo solo

paralitico    Ocho días hace ya que comenzó el Adviento. Ocho días lleva la Iglesia repitiendo el mismo mensaje: «El Señor viene». Pero a Cristo no se le puede esperar sentado. Es preciso levantarse, sacudirse la pereza y salir a su encuentro. Hasta los perritos salen al encuentro del amo cuando vuelve a casa, haciéndole fiestas. ¿Amamos nosotros menos al Señor?

    Me dirás: «No puedo moverme. Lo he intentado todo, he formulado todos los propósitos, me he confesado miles de veces, he luchado… Y nada. No avanzo hacia Dios, continúo en el mismo lugar desde hace años. ¿Cómo saldré al encuentro de Cristo, si mis pecados me tienen paralizado?»

    Escucha atentamente: Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de introducirlo para colocarlo delante de él. ¡Tienes hermanos! Ponte en manos de la Iglesia, y ella, tu madre, te llevará a Cristo. Ve a misa todos los días durante este Adviento, y, cuando digas: «El Señor reciba de tus manos este sacrificio», sube a la patena, ofrécele a Dios tu vida, y deja que las manos del sacerdote te presenten ante el Señor.

    ¿Lo ves? Tu problema no es que fueras paralítico. Es que querías hacerlo solo.

(TA02L)