“Evangelio

6 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

Los ciegos lo tenemos claro

ciegos    Cuenta san Mateo que dos ciegos seguían a Jesús, gritando: «Ten compasión de nosotros, hijo de David». Pero, si estaban ciegos, ¿cómo podían seguir a Jesús?

    Lo seguían por el oído. Es lo que, normalmente, hacen todos los ciegos. Y, al seguirlo, se arriesgaban a golpearse con las piedras del camino y con las personas que se interponían. No es de extrañar que tropezaran varias veces, e incluso cayeran y se levantaran, hasta que el Señor les prestó atención.

    La fe viene por el oído (Rm 10, 17), dice san Pablo. Como aquellos dos ciegos, seguimos nosotros al Señor fiados en la predicación de la Iglesia, en el magisterio de Pedro, en las indicaciones del confesor, y en el testimonio de los santos. No vemos a Jesús, pero creemos lo que nos dicen de Él, y así lo seguimos implorando su misericordia hasta que abra nuestros ojos. Tropezamos y caemos muchas veces, pero siempre nos levantamos, asidos al sacramento del Perdón como los niños a la mano de sus padres.

    Un día, Jesús se volverá, tocará nuestros ojos, y entonces, al contemplar su rostro, nos llenaremos de luz para siempre. Y ese día está muy cerca. Ya viene el Señor.

(TA01V)