Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

3 Diciembre, 2013 – Espiritualidad digital

Descomplícate

complicado    «Es muy complicado, muy complicado»… Lo escucho muchas veces cuando me hablan de las cosas de Dios. «No entiendo lo que Dios me pide, con comprendo este pasaje del Evangelio, no sé qué debo hacer»… Convéncete de una vez de que la complicación no está en Dios. Somos nosotros los complicados. Dios es la sencillez suma. Y si sus palabras o insinuaciones nos parecen complicadas, el motivo es que nosotros no somos lo suficientemente sencillos, y por eso no entendemos su lenguaje.

    Estamos esperando al Señor, y pudiera suceder que viniese y lo no lo viéramos, y así pasara de largo sin nosotros advertirlo a causa de nuestra falta de sencillez para mirarlo. Por tanto, date prisa y «descomplícate».

    Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Permíteme unos consejos que te ayuden a deshacer la maraña de complicaciones en tu interior: no uses muchas palabras al rezar, sólo mira a Jesús y disfruta. No busques segundas intenciones en los demás, ni siquiera trates de comprenderlos; acéptalos como son. Muéstrate ante tus hermanos como eres, no te hagas interpretar. No hables mucho. Escucha. Y, por el Amor de Dios, reza.

(TA01M)