Liber Gomorrhianus

30 Noviembre, 2013 – Espiritualidad digital

No te lo pienses tanto

inmediatamente    «Inmediatamente» es un adverbio precioso cuando se trata de responder a Dios. Porque, cuando Dios llama, el mundo, el Demonio y la carne coinciden en el mismo consejo: «Piénsatelo». Y así, dando largas a Dios, les damos tiempo a ellos para seducirnos. Si quieres montar un negocio, planificar unas vacaciones, o cambiar de trabajo, piénsatelo. Pero si Dios te pide algo, dáselo ya mismo. ¿Qué vas a pensar tú que no haya pensado antes Él?

    Somos muy rápidos cuando se trata de pecar: nos enfadamos, y al momento corregimos sin esperar a que pase la ira. Sentimos hambre, y nos falta tiempo para abrir la nevera sin esperar la hora de comer. Nos enteramos de algo, y corremos a contarlo sin discernir si es prudente publicarlo. Pero, cuando llama Dios, nos volvemos prudentísimos.

    Aprende de los apóstoles: cuando Jesús llama a Simón y a Andrés, inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Cuando llama a Santiago y a Juan, inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Aprende también de la Virgen, quien subió aprisa a la montaña (Lc 1, 39). Sé más prudente para pecar, y menos prudente para entregarte. Serás más feliz, y más santo.

(3011)