“Evangelio

27 Noviembre, 2013 – Espiritualidad digital

Los coleccionistas de aplausos

aplausos    Muchos se miden a sí mismos por la opinión que suscitan en los demás. Piensan que, si quienes los rodean están contentos con ellos, lo deben estar haciendo bien. Por el contrario, si los demás se quejan, se sienten fracasados. Incluso dentro de la Iglesia, hay quienes creen que la Esposa de Cristo cumple su misión cuando el mundo la ensalza. Ven en ello el mejor del los éxitos, mientras que, si el mundo la rechaza, pensarán que la Iglesia ha fracasado.

    Deberíamos mirar más al Crucifijo. Si Dios, siendo Dios, tiene en su contra a media Humanidad, ¿por qué pensamos que debemos nosotros tener contento a todo el mundo? ¿Por qué tomamos como éxito el halago de las criaturas, en lugar de verlo como indicio de que nos hemos separado del camino?

    Hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán. El éxito del cristiano, y por tanto el de la Iglesia, no está en los aplausos, sino en la Cruz. Un cristiano crucificado es otro Cristo. Y una Iglesia crucificada y denostada es la Esposa que vela junto a su Esposo. Que no nos llamó el Señor a agradar, sino a redimir. No es lo mismo.

(TOI34X)