Liber Gomorrhianus

24 noviembre, 2013 – Espiritualidad digital

Si Tú eres rey…

rey    Si Tú, Señor, eres rey… ¡Detén las guerras! ¡Haz que mi hija no muera! ¡Da de comer a quienes pasan hambre! ¡Sáname de mi depresión! ¡Arregla mi matrimonio! ¡Dame trabajo!

    Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo… ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti y a nosotros.

     Desde hace dos mil años, todo el mundo está empeñado en decirle al Hijo de Dios cómo debe reinar sobre la tierra. Hemos dejado muy claro lo que haríamos nosotros si fuéramos reyes. Pero hemos olvidado que, si Jesús nos obedeciera y reinase según nuestros dictámenes, no sería rey. Nosotros seríamos reyes, y Él nuestro “omnipotente” funcionario. Y sé que a muchos les gustaría, pero…

    Me quedo con el «buen ladrón». Señor, si Tú eres rey… Acuérdate de mí. No te pido más. Vivo envuelto en necesidades y miserias, y quienes me rodean también están llenos de necesidades que me hacen sufrir a mí. Pero, si eres rey, de sobra conoces mis dolores, mis necesidades y las de aquéllos a quienes amo. Y sabes mucho mejor que yo lo que nos conviene. Por eso, toda mi súplica a tu majestad se resume en una sola palabra: Acuérdate.

(XTOREYC)