Evangelio 2018

15 noviembre, 2013 – Espiritualidad digital

Si te la van a quitar de todas formas, ¿por qué no darla?

dar la vida    Vamos a morir. Nadie puede conservar su vida. Nuestras opciones quedan reducidas a dos: o la entregamos, o nos la quitan.

    El que pretenda guardarse su vida, la perderá. Llegas a casa por la tarde, y tus hijos quieren que les ayudes con las tareas. Tu cónyuge está deseando hablar contigo. Pero tú ya venías pensando que habías trabajado mucho y que necesitabas descanso. Así que ignoras a tu familia y te encierras en la habitación para dedicarte a tus cosas. ¿De verdad disfrutas, con la familia enfadada y con esa mala conciencia? Te diagnostican una enfermedad, y te rebelas contra ella, maldices a Dios y te vuelves insoportable para los hombres. Después mueres igual… ¿De qué te sirvió enfadarte?

    El que la pierda la recobrará. Llegas a casa, olvidas tu cansancio, entregas “el resto” del día a tu familia, y vas a la cama agotado y feliz, porque has hecho felices a los tuyos. Ha valido la pena. Te diagnostican una enfermedad, y ofreces a Dios tu vida, sonríes, consuelas a tus seres queridos con tu alegría, y mueres santamente dejando edificados a todos. Dejas vida en la tierra, y heredas vida eterna en los cielos. Vale la pena.

(TOI32V)