Liber Gomorrhianus

12 Noviembre, 2013 – Espiritualidad digital

Cada minuto cuenta

pastor    Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor… Eso somos, labradores y pastores. Como labradores, estamos llamados a sembrar la palabra de Dios en las almas de los hombres con nuestras vidas. Pero nadie vaya a creer que es suyo el campo, ni la semilla: labramos el campo de Cristo, sembramos su semilla, y nos sentimos muy dichosos de trabajar para Él.

    Somos pastores, y, como tales, estamos llamados a guiar hacia el Cielo a una enorme multitud de almas que andan perdidas sin saber el camino. Para ello es necesario que, a ejemplo del Buen Pastor, salgamos al encuentro de las ovejas perdidas y demos la vida por ellas. Pero nadie vaya a creer que son suyas la ovejas ni el aprisco. El Buen Pastor es Jesús, y es su rebaño el que guiamos, siendo nosotros mismos guiados por Él hacia el Cielo.

    Por eso, perder el tiempo es un pecado. Nuestra jornada es breve y cada minuto es un regalo que Dios nos da para que trabajemos.

    Y, también por eso, cuando nuestra jornada termine, y Él nos llame a su presencia, habremos de rendir cuentas de cómo hemos empleado nuestras horas. No lo olvides.

(TOI32M)