“Evangelio

11 Noviembre, 2013 – Espiritualidad digital

No hay suficientes molinos en toda La Mancha

televisión    Me contaba un padre cómo una serie de televisión (“El Internado”) había destrozado el alma de su hija de doce años. A pesar de su oposición a que la niña se quedase ante el televisor, la madre salió en su defensa y la niña quedó hipnotizada por el producto. La que era dulce se volvió violenta, la ingenua se volvió enrevesada, y la obediente… Un suplicio.

    En España, la historia está multiplicada por decenas de miles. A lo largo de los siglos, el arte fue una forma de explicar la realidad desde la belleza, destilando lo hermoso para separarlo de lo grotesco. Hoy día, el cine y la televisión ya no tienen como fin expresar la realidad, sino cambiarla a través de técnicas subliminares y otras que no lo son tanto. Lo que no es frecuente en la realidad pasa a serlo si es frecuente en el cine. Buscan el público más joven, las mentes más tiernas, y, entrando en ellas, arrasan cuanto encuentran y siembran lo que les place.

    Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Harán falta muchos molinos.

(TOI32L)