“Evangelio

20 Octubre, 2013 – Espiritualidad digital

El escrache de la viuda

escrache    Los inicios de esa práctica tan de moda en nuestros días, y a la que -no sé por qué- se le ha dado el horrendo nombre de “escrache”, se remontan, por lo que podemos ver, a tiempos evangélicos. La viuda de la parábola se dedicaba al escrache en casa del pobre juez, que no encontraba modo de dormir. Al final, venció la viuda, y el juez, temeroso de que la inocente mujer le asestara un mandoble al salir de casa, le otorgó lo que pedía: Hazme justicia frente a mi adversario. No sé qué justicia puede hacer un juez amedrentado que lleva semanas sin dormir, pero el hombre hizo lo que pudo.

   La viuda es la Iglesia, y es el alma. Desde que Jesús se fue al Cielo, a las pobres se les ha quedado en los ojos tristeza de viuda, que no puede ver a su Esposo. El adversario es Satanás, que incordia al alma y a la Iglesia aprovechando que Jesús yace en la Cruz. El escrache de la viuda consistía en rezar padrenuestros: «¡Líbranos del Malo!».

    Aprende. ¿Quieres que Dios te libre del Demonio? Haz escrache: reza y ayuna. Primero se resistirá, y, si perseveras, te escuchará.

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