“Evangelio

19 Octubre, 2013 – Espiritualidad digital

Apostolado y demencia juvenil

apostolado    Uno de los obstáculos que muchos cristianos encuentran para anunciar el Evangelio es el de proferir la palabra adecuada: «Yo no tengo la formación suficiente», «no sé qué decir», «seguro que me equivoco»… Los pobres han confundido ser apóstoles con ser maestros. A  unos pocos se les pide que sean maestros; a todos se nos pide que seamos apóstoles. Son cosas distintas.

    No os preocupéis de lo que vais a decir… Mira: aunque fueras el mismísimo santo Tomás de Aquino, iban a hacerte el mismo caso que a Jesús, es decir, ninguno. Claro que debes hablar. Es necesario que hables. Pero no te preocupes de lo que digas, porque Dios tomará posesión de tus labios. Y, si no lo hiciera, y empezaras a soltar herejías por esa boquita de piñón, tampoco te preocupes, porque no van a escucharte. No se trata de eso.

    ¿De que se trata? De que quienes tienes cerca piensen que te has vuelto loco. Nada más. Que vean en ti tal pasión por Cristo, tal amor a Dios y tal gozo en tu vida que no tengan más remedio que creer que estás poseído por un amor maravilloso. No se trata de enseñar, sino de contagiar.

(TOI28S)