Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

17 Octubre, 2013 – Espiritualidad digital

El viejo deporte de matar profetas

profetas    Por desgracia, matar profetas es todo un deporte. Desde que Caín mató a Abel porque lo dejaba en evidencia, hemos estado empeñados en deshacernos de aquéllos que nos recuerdan que no somos perfectos.

    Acabar con la vida física del profeta tiene, como efecto secundario, la producción de un mártir. Hay métodos mejores:

    El asesinato interior: conforme escuche usted a quien le reprende, asesínelo mentalmente. «No me entiende, es un exagerado, me tiene manía »… Con cuatro o cinco cuchilladas más, habrá logrado enterrarlo y dejará de escuchar su voz.

    El asesinato vocal: se ejecuta en defensa propia. Cuente a sus amigos su propia versión de la profecía, explíqueles lo malo que es el profeta, la manía que le tiene, lo mucho que exagera, y lo poco que le entiende. Cuando le den la razón, el profeta estará un poco más muerto, porque habrá acabado usted con su imagen, y usted será un poco más dios, porque habrá logrado ser alabado y comprendido por sus amigos.

    A esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas. Esto no estaba previsto, pero no se preocupe. Falta mucho para que suceda. Disfrute del deporte, y no se agobie en exceso.

(TOI28J)

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