Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

9 Octubre, 2013 – Espiritualidad digital

Normas básicas del alfabetización

orar    Sucede con la oración lo mismo que sucede con el amor: todo el mundo cree que sabe amar y que sabe orar, pero todos necesitamos que nos enseñen. Aunque hemos sido creados para amar y para orar, la huella del pecado nos ha sumido en la amnesia sobre lo esencial. Sabemos que debemos hacer ambas cosas, pero ignoramos cómo. Se lanza uno a amar por su cuenta, y acaba confundiendo amor con egoísmo y posesión. Se lanza uno a orar por su cuenta, y acaba pidiendo el cuponazo de la ONCE y el alivio del reuma.

    Señor, enséñanos a orar. Se lo pidieron los apóstoles una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando ves a alguien que ora de verdad es cuando te das cuenta de que no sabes orar. Ojalá, cuando te vean orando a ti, sientan los demás envidia y te pidan que les enseñes.

    Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino… Les hizo ver Jesús que orar, principalmente, es dar gloria a Dios y anhelar la santidad para unirnos a Él. Si te preguntas por qué, en estas breves líneas, he venido emparejando oración y amor, ahí te dejo la respuesta: son lo mismo.

(TOI27X)