Liber Gomorrhianus

8 octubre, 2013 – Espiritualidad digital

Multiplicando se escapa la vida

Marta    El problema de Marta no es que trabaje; trabajar no es pecado, sino virtud, especialmente cuando se trabaja, como ella, por amor a Cristo. El problema de Marta son las cosas.

    Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas… Se llama “falta de recogimiento”. Ha habido santos que han trabajado muchísimo. A san Bernardo apenas le dejaron descansar, el santo Cura de Ars dormía apenas cuatro o cinco horas… Pero, mientras se movían, su espíritu estaba recogido en Dios, y por eso todo lo hacían con serenidad, y parecían siempre como sumergidos en Cristo. Lo estaban. A Marta, sin embargo, el espíritu se le escapaba a las cosas que hacía, y andaba dispersa. Por eso dice san Lucas que se multiplicaba. Y el hombre no está llamado a multiplicarse, sino a recogerse; a ocultarse, con Cristo, en Dios.

    «Si queréis que esté holgando / quiero por amor holgar. / Si me mandáis trabajar, / morir quiero trabajando». Estas palabras escribía santa Teresa, a quien tampoco le faltaron trabajos ni ocupaciones. Pero, lejos de multiplicarse, no tenía sino un único afán: hacer siempre y en todo la voluntad de Dios. Por eso su espíritu nunca se multiplicó entre las cosas.

(TOI27M)