Liber Gomorrhianus

7 Octubre, 2013 – Espiritualidad digital

El imprescindible rosario de todos los días

rosario    Sucede, en general, con los bienes espirituales lo contrario que con los bienes temporales. Los bienes temporales apetecen cuando no se tienen, y aburren cuando se tienen. Sin embargo, los bienes espirituales aburren cuando no se tienen, mientras que, cuando se tienen, se apetecen cada vez más. Esto lo dijo, con otras palabras, hace mil quinientos años, san Gregorio Magno, y yo lo he visto confirmado muchas veces con ocasión del rezo del Rosario. A quienes no lo rezan, les aburre muchísimo… Pero son los únicos a quienes les aburre. Es curioso que algo aburra a quien no lo hace, pero así es.

    Quien comienza a rezar el Rosario todos los días, a poco de rezarlo no puede pasar sin él. Y es que esta oración, que tanto nos une a la Virgen María, nos asocia a la vida de Cristo de tal modo que dos veces por semana el cristiano ha recorrido los misterios de la vida del Salvador. No hay ningún mérito en quienes proclamamos que llevamos muchos años rezando el Rosario todos los días, y no podemos acostarnos por la noche sin haber recorrido sus cuentas. No es mérito, es necesidad. ¿Cómo no lo habíamos descubierto antes?

(0710)