“Evangelio

28 Septiembre, 2013 – Espiritualidad digital

Expectativas

expectativas    Jesús fue aclamado por las masas un domingo, y al viernes siguiente murió crucificado entre los insultos de las mismas masas. Si alguien quiere desentrañar este misterio, el secreto es sencillo: simplemente, no dio a las masas lo que las masas esperaban de Él. El Señor fue muy seguido y muy poco amado. Lo siguieron porque hacía milagros y porque vieron en Él al mesías que pudiera librarlos del yugo romano e instaurar un reino tan próspero como los de David y Salomón. Cuando lo contemplaron en el balcón de Pilato, ensangrentado, cubierto de salivazos y coronado de espinas, aquellas masas se enfurecieron. ¿Qué reino podía instaurar un hombre derrotado? Pensaron que los había engañado, y a gritos pidieron su crucifixión.

    Pero no era cierto. Jesús jamás engañó a nadie. Más aún, como conocía aquellas expectativas, hizo todo lo posible por eliminarlas: Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres. Pero a sus seguidores, que no querían desprenderse de sus expectativas, les daba miedo preguntarle sobre el asunto. La culpa de su decepción fue sólo suya.

    ¿Qué esperas de Jesús? ¿También eres de los que miran al Cielo extrañados cuando se encuentran con la Cruz?

(TOI25S)