“Evangelio

22 Septiembre, 2013 – Espiritualidad digital

Parábola del administrador estúpido

administrador estúpido   Un hombre rico tenía un administrador (…) y le dijo: (…) Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido. Así empieza la parábola del administrador infiel. Y así sigue la “parábola del administrador estúpido”:

    «El administrador comenzó a reír a mandíbula batiente. Llevaba tanto tiempo administrando los bienes del dueño sin escuchar sus mandatos y sin dirigirle la palabra, que se había llegado a convencer de que el dueño era él. Por tanto, ignoró la carta de despido, y siguió derrochando bienes ajenos. Al cabo de quince días, la policía entró en su despacho, lo esposó, lo llevó al juez, y el juez lo encarceló por ladrón y por idiota».

    Para que no sigas el camino del administrador estúpido, aprende, al menos, del administrador infiel. Él se dio por despedido, y aprovechó los quince días del preaviso para asegurarse el futuro. Recuérdalo: estás despedido, y te vas a marchar de este mundo. Aprovecha el tiempo de vida que te quede para emplear los bienes que administras en asegurar tu eternidad: reza, haz limosnas, y –sobre todo- hazte amigo de Dios. Así, cuando se haga efectivo tu despido y te marches de aquí, te recibirán en el Cielo. ¡Date prisa!

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