Liber Gomorrhianus

13 Septiembre, 2013 – Espiritualidad digital

Los desmotadores

desmotadores    Son los peores. Tendrían que estar en la cárcel, pero andan sueltos, y, muchas veces, son ellos quienes encarcelan a otros.

    Porque el que se acerca a ti con el puño en alto y te asesta un golpe, al menos va de frente, y se entiende que viene dispuesto a recibir lo suyo. Una vez desfogados los malos humores, hacéis las paces, y hasta la próxima.

    Pero el que se acerca piadosamente, posa su mano en tu hombro, te lleva a una esquinita y te dice: Hermano, déjame que te saque la mota del ojo, para, acto seguido, atizarte un puñetazo en pleno globo ocular, ése es de la peor calaña de “desmotadores” que jamás parió madre. Porque, aunque viene con el mismo resentimiento que el anterior, éste, en lugar de disponerse a recibir lo suyo, se queda esperando a que le des las gracias. ¡Cuidado con éstos!

    Si tienes una mota en el ojo, lo mejor es que te la saque tu madre. Si no es así, mejor que lo haga de un puñetazo el que está dispuesto a recibir otro. Pero lo peor es que venga alguien a atizarte “propter Regnum Caelorum”. ¡Dios nos libre de semejantes desmotadores!

(TOI23V)