Evangelio 2018

1 septiembre, 2013 – Espiritualidad digital

El banquete de tu vida

banquete    Cuando asistas a la santa Misa recuerda esto: ese sagrado banquete, en el que el mismo Señor se ofrece en alimento, no ha sido preparado para los ángeles, que alaban sin cesar a Dios. El banquete del que participas ha sido instituido por Dios para hombres que hemos ofendido a su Divina Majestad en innumerables ocasiones, hemos clavado en la Cruz al Hijo de Dios, y, muchas veces, ni siquiera apreciamos lo que recibimos cuando comulgamos… ¿Entiendes?

    Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos. Ya sé que es más agradable estar con los amigos, y especialmente con quienes piensan como tú. Pero, si Dios hiciera lo mismo, comulgarían los ángeles y tú quedarías fuera. Haz con los demás lo que Dios hace contigo. Comparte el banquete de tu vida (tu tiempo, tus planes, tus fuerzas, tu dinero…) con quienes más lo necesitan: aquéllos que no conocen a Dios. Si alguien te pregunta por tus amigos, espero que no le presentes a los miembros de tu grupo parroquial. Más bien deberías presentarle a un buen puñado de ateos, blasfemos y adúlteros a quienes quieres mucho, y a quienes, dándoles tu vida, les anuncias el Amor de Dios.

(TOC22)