Evangelio 2018

29 agosto, 2013 – Espiritualidad digital

Tontos, malos, y otros especímenes

martirio de san Juan Bautista    Si tuviera que elegir entre pasar mis días con un malo o con tonto, me quedaría tan perplejo que caería de rodillas y le pediría a Dios que eligiese por mí en qué cruz debo morir. Pero si te tocan los dos, como al Bautista, es que Dios tiene prevista para ti una gran santidad.

    A un lado tenía al tonto: Herodes. Éste era de los que iban a misa, aplaudían el sermón, y luego salían derechitos hacia el burdel. Respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Lo escuchaba con gusto. A saber: lo escuchaba con gusto, pero al terminar subía al catre de Herodías. Lo defendía, pero le cortó la cabeza. ¡Dios nos libre de feligreses tan devotos!

    Al otro lado tenía a la mala: Herodías. Juan hizo lo peor que puede hacerse con estas personas: le tosió. Le dijo públicamente que eso de “rehacer la vida” se lama “concubinato”, y desde entonces Herodías juró devolverle el favor curándole el dolor de cabeza. Supo aprovechar la lujuria del tonto, esperar el momento adecuado, y encontrar el cebo perfecto: Su hija Salomé.

    Salomé no era ni tonta ni mala. Era una… Hasta mañana.

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