“Evangelio

27 Agosto, 2013 – Espiritualidad digital

Las tragaderas del devorador de camellos

Filtráis el mosquito y os tragáis el camello    No siempre es cierto que quien cuida lo pequeño cuide también lo grande. Hay muchas personas que descuidan lo importante por perderse en los detalles. No es lo mismo ser detallista que ser puntilloso: Filtráis el mosquito y os tragáis el camello.

    Por ejemplo: algunas personas tienen la casa reluciente como un espejo y el alma hedionda como un estercolero; pasan la aspiradora a diario, pero llevan años sin confesar.  Otros esterilizan el chupete del niño si se cae al suelo para librarle de la más mínima infección, pero en cuanto crece un poco lo dejan delante del televisor sin importarles que el alma de pequeño se llene de basura. Y otros pueden denunciar al Ministerio de Sanidad a una clínica dedicada a matar niños en el vientre de sus madres porque no los asesina de manera higiénicamente limpia y pone a las madres en riesgo de contraer infecciones. Muchos de quienes allí despedazan seres humanos salen luego a la calle a manifestarse por la protección  de animalitos en riesgo de extinción. ¡Qué paradoja! Y otros hay que se afanan por lograr la salud más perfecta y el cuerpo más precioso, mientras llevan por alma un auténtico cadáver.

    ¡En fin!

(TOI21M)