Evangelio 2018

16 agosto, 2013 – Espiritualidad digital

Divorcio a la española

divorcio    Se asustaron los apóstoles cuando Jesús les dijo que eso que ellos llamaban «divorcio» constituía realmente un adulterio. Y pensando en ser fieles hasta la muerte a la misma esposa, dijeron: no trae cuenta casarse.

    Hasta hace 35 años (muy poco) en España maridos y mujeres han vivido juntos hasta la muerte sin alardear de ello. Parecía lo más normal del mundo, mientras el divorcio era la excepción. El motivo no es que aquellos españoles fueran especialmente virtuosos (aunque quizás lo eran), sino que, sencillamente, la palabra «divorcio» no formaba parte de su vocabulario habitual. Era una posibilidad que jamás se barajaba.

    La primera vez que, en una discusión conyugal, uno de los cónyuges piensa «me divorcio» no lo dice. Pero la idea, una vez se ha abierto paso, aparecerá en cada reyerta. En la cuarta discusión lo dice, pero no lo hace. Volverá a decirlo siempre que discutan. Y, en la decimoquinta discusión, llamará al abogado. Puede que aún se reconcilien, pero la partida está perdida y es jaque mate en diez jugadas. A ese matrimonio le quedan diez discusiones hasta la ruptura. Todo empezó por pensar lo que a nuestros abuelos jamás se les pasó por la cabeza.

(TOI19V)