Liber Gomorrhianus

12 Agosto, 2013 – Espiritualidad digital

Vivir como un rey

la gana    Los hijos están exentos, dice hoy el Señor. Un hijo de Dios no hace nada por obligación; en todo lo que hace le mueve sólo el amor. El hijo de Dios es rey con Cristo, y vive como un rey. Hace siempre lo que quiere. Pero eso no quiere decir que haga lo que le da la gana.

    He ahí la libertad con que Cristo libera al hombre. El que hace lo que le da la gana es esclavo: suena el despertador a primera hora, y quisiera levantarse, pero, como no le da la gana, permanece acostado media hora más. Después se levanta con sensación de fracaso y muchas prisas… ¡Otra vez se ha quedado dormido! Se enfada, y quisiera controlarse, pero, como no le da la gana de hacerlo, dice cosas de las que después se arrepiente, y vuelve a sentir la esclavitud.

    Sin embargo, el hijo de Dios, que ha vencido al pecado, se levanta porque quiere aunque no le dé la gana, y se controla porque quiere aunque no le dé la gana. Y nada de eso hace por obligación, sino por amor. Es libre. No debe nada a nadie, más que amor (Cf. Rom 13, 8).

(TOI19L)