Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

8 Agosto, 2013 – Espiritualidad digital

¿Y cómo piensa Dios?

dolor    Una de las grandes carencias de nuestra sociedad consiste en que no sabemos qué hacer con el dolor. No tiene encaje en nuestro sistema de valores, y por eso queda fuera, como el gran enemigo a abatir. El resultado es que pasamos la vida huyendo del sufrimiento, en lugar de afrontarlo de manera fructífera. Mucho tiene que ver la supresión de los crucifijos en todos los lugares públicos de Europa. La Cruz era la gran escuela del sufrimiento, en la que el hombre aprendía a salir fortalecido del dolor. Ahora falta el Maestro, y pensamos que el amor consiste en evitar sufrimientos al ser querido. «No llores, niño, que ya te doy lo que quieras»… Así nos va.

    Lo mismo sucedía antes de que el primer crucifijo se erigiese en el Calvario. Y cuando Jesús anunció a Pedro la silueta de ese primer crucifijo, Simón se escandalizó: ¡No lo permita Dios, Señor!. Le reprendió Jesús: Tú piensas como los hombres, no como Dios. Dios permite el dolor en aquél a quien ama, porque no quiere hijos que pasen la vida huyendo del dolor hasta morir, sino hijos que, con su dolor unido al de Cristo, conviertan la muerte en Vida.

(TOI18J)