Liber Gomorrhianus

27 julio, 2013 – Espiritualidad digital

Paciencia: aún no estamos en el Cielo

paciencia    Vino Dios a la Tierra, y terminó sus días colgado de una cruz, tras haber sufrido, con admirable paciencia, burlas, insultos, latigazos, escupitajos, bofetadas y una corona de espinas. Sin embargo, nosotros quisiéramos fundar el Cielo en la Tierra, y nos enfurecemos cuando no lo logramos. Pecamos, y nos duele más no ser perfectos que haber ofendido al Señor. Le decimos al niño «estate quieto», y queremos que se calme al instante. Observamos defectos en los demás, y los juzgamos, condenamos y castigamos. Arrancamos el coche, y la más pequeña avería nos solivianta. Lo llevamos a reparar, y como no lo tengan en perfectas condiciones el mismo día arremetemos contra el mecánico, el taller y el país entero… ¿A qué estamos jugando?

    Dejadlos crecer juntos hasta la siega… Anda, acostúmbrate a vivir en la Tierra. Aún no estamos en el Cielo, y, como sigas así, no sé si vas a llegar. Aquí la cizaña crece junto con el trigo, y todo está sazonado de imperfección y de enfermedad. Tú también, mal que te pese. Pero, ya que quieres fundar el Cielo en la Tierra, podrías empezar por vivir aquí como vivió Aquél que bajó del Cielo. Es decir, con paciencia.

(TOI16S)