“Evangelio

18 Julio, 2013 – Espiritualidad digital

Contigo voy a ti

venid a mí    Muchas veces dice Jesús «venid conmigo», y entonces se muestra como «el camino». Por eso invita a cansarse con Él hasta alcanzar la meta: venid conmigo y os haré pescadores de hombres (Mc 1, 17); el que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga (Mt 16, 24)… Pero, en otras ocasiones, Jesús dice: venid a mí. Entonces se muestra como «la vida», es decir, la meta y el descanso. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados (…) y encontraréis vuestro descanso; el que venga a mí no pasará hambre (Jn 6, 35); si alguno tiene sed que venga a mí y beba (Jn 7, 37); al que venga a mí yo no lo echaré fuera (Jn 6, 37)

    Si la vida es “venir con Él”, caminar con Él y con Él cansarse, la oración es “venir a Él”, abrazarse a Él y en Él descansar. Mi yugo es suave y mi carga ligera. La vida sin oración puede resultar insoportable. Pero, al rezar, en esperanza alcanzamos ya la meta, y refugiados en Él reposamos y entramos en Amor. Entonces todo peso se vuelve dulce. ¿Cómo vivir sin rezar?

(TOI15J)