Evangelio 2018

16 julio, 2013 – Espiritualidad digital

Se nos pedirán cuentas…

gracias

Beata Imelda

    Muchas veces, quienes más reciben de Dios son quienes menos le dan. Lo normal debería ser lo contrario: a mayor dádiva, mayor gratitud. Sin embargo, he visto personas a quienes les ha bastado un rayito de luz venido del Cielo en un momento de su vida para caer rendidas en agradecimiento, mientras que otros, que viven bajo una lluvia de gracias, apenas se conmueven.

    Si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Maldita capacidad de acostumbramiento. Pienso en quienes recibimos a Jesús Sacramentado todos los días. No me cabe imaginar una gracia tan grande en la vida de una persona. Y, sin embargo, cuánta frialdad… A la beata Imelda Lambertini una sola comunión la llevó al Cielo. Y nosotros… ¡Pobre Jesús!

    Pienso también en muchos otros, que tienen la posibilidad de comulgar a diario y la desprecian, alegando que ya cumplen con el precepto los domingos. ¡Cuántas gracias se pierden por esa tibieza! Su hubiéramos nacido hace un siglo, cuando se comulgaba apenas unas pocas veces al año, lo hubiéramos echado de menos. Ahora lo tenemos, y lo despreciamos. Creo, de verdad, que se nos van a pedir cuentas de las gracias desaprovechadas.

(TOI15M)