“Evangelio

13 Julio, 2013 – Espiritualidad digital

Alopecia y providencia divina

alopecia    Con la honrosa excepción de Homer Simpson, nadie que tenga pelo es capaz de contar los cabellos de su cabeza. Ni falta que hace. Sin embargo –dice el Señor- vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Cualquiera de los que quedan en el peine por las mañanas y van derechitos al desagüe es fruto de una decreto divino de alopecia parcial. De modo que el que Dios tenga contados los pelos de mi cabeza no me asegura que no vaya a morir calvo. Lo que me asegura es que será una calvicie querida por Dios para mi bien.

    He ahí la clave. Desde luego que Dios no me arranca los pelos del cuero cabelludo a tirones. Ni me lanza desde el Cielo una enfermedad que me retuerza las tripas. Ni me pone al lado a una persona cargante que me mortifique. El mundo tiene su autonomía, y el hombre su libertad. Pero nada sucede si Dios no lo permite expresamente. Y Él, que nos quiere tanto, jamás –créelo, jamás- permitiría nada en nuestras vidas que no fuese para nuestro bien. Por tanto, suceda lo que suceda, y por muy calvo que te quedes, repite conmigo: «¡Bendito sea Dios!».

(TOI14S)