Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

1 Julio, 2013 – Espiritualidad digital

Excesos

excesos    Muchos, si les muestras la radicalidad que exige Jesús de quienes le siguen, te llamarán fanático, exagerado, apocalíptico, cavernario, talibán, fundamentalista… No hace falta que continúe. El Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza, dice el Señor. Y responden: «¡No seas tan radical! ¡También hay que vivir un poco! No todo va a ser rezar». A un niño que pidió, tras hacer su primera comunión, ir a misa todos los días, su padre le respondió: «Hijo, aquí somos cristianos, pero no fanáticos; esos excesos no son buenos. Irás a misa los domingos, como está mandado. Pero no más».

    Luego, esas mismas personas, los “moderados y equilibrados”, hablan de fútbol y vociferan como posesos. Durante los partidos, no les pidas que no griten, porque te lanzarán el cubata a la cabeza. Si tratan de política, casi peor. Por no hablar de otros excesos, más propios de la intimidad… Al final, en lo único que había que moderarse era en la religión.

    No les hagas caso. Sé moderado en todo, que no traen cuenta las adhesiones inquebrantables con causas de esta tierra. Pero, a la hora de amar a Dios, ámalo como Él te ama: exageradamente, locamente, apasionadamente, sin medida.

(TOI13L)