“Evangelio

22 Junio, 2013 – Espiritualidad digital

El agobio de ser como Dios

agobio    Todo pecado lleva la impronta de la primera infidelidad, la de Satanás. Quiso ser como Dios. Por eso, cuando tentó a nuestros primeros padres, les ofreció la misma carnaza: seréis como dioses (Gén 3, 5). Desde entonces, el hombre no ha desistido en su empeño de endiosarse. Y, claro, cuando se sienta en el asiento del Conductor y se enfrenta a esta carrera a toda velocidad por la autopista llena de curvas que es la vida, le sobreviene la taquicardia: «no llego a fin de mes, mis hijos se me escapan, van a echarme del trabajo, tengo el colon irritable, voy siempre corriendo, la casa esta sucia… ¡Arghhhh!».

    No andéis agobiados. ¿Por qué dejas de ser niño? ¿Por qué insistes en sentarte en el asiento de Dios, si ni siquiera sabes conducir? Anda, vuelve al asiento de atrás, a los brazos de tu Madre, y déjale a Dios hacer de Dios. Realiza bien tu tarea según tus posibilidades, pero vive tranquilo, que Él conduce. Sobre todo, haz lo que no te dejan hacer en los autobuses. Aquí si puedes hablar con el Conductor. Buscad el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.

(TOI11S)