“Evangelio

14 Junio, 2013 – Espiritualidad digital

Un caso evidente de contaminación lumínica

lujuria    Trata de ver las estrellas tumbado bajo una farola. ¿Verdad que no ves nada? Bueno… Ves la farola. De las estrellas, ni rastro. ¿Significa eso que no estén? ¿Significa que su luz sea más débil que la de la farola? Y, aunque allí debajo parezca de día, ¿significa que la luz de la farola sea comparable a la del sol? Respuesta a todo: no. Y, además, la farola tiene rajado el cristal. Tan sólo significa que está más cerca.

    El que mira a una mujer casada deseándola ya ha sido adúltero. Cuando se despierta la lujuria, el pecado parece hermosísimo, y el gusto espiritual por Dios desaparece. ¿Significa eso que Dios no exista? ¿Significa que el pecado sea más hermoso que el Amor de Dios? ¿Significa que necesitemos más pecar que orar? Respuesta a todo: no. Y, además, esa mujer casada tiene una verruga entre las cejas. Tan sólo significa que está más cerca de tus ojos que Dios.

    Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo. No quiere decir que te amputes el globo ocular; no seas bruto. Quiere decir que no le hagas caso, no vaya a engañarte. Cree en lo que sabes, no en lo que sientes.

(TOI10V)