Evangelio 2018

3 junio, 2013 – Espiritualidad digital

Cuidadito con toser

toser    Incluso en un siglo tan descreído como el nuestro, la gran tentación del hombre no es la irreligiosidad. De hecho, son muchos quienes, hartos y vacíos, vuelven a buscar un sentido trascendente a su vida. La gran tentación, por desgracia, es la de siempre: la idolatría. Y, a la hora de elegir el ídolo, tampoco hemos sido excesivamente originales. Nuestro ídolo más adorado sigue siendo el mismo: el ego.

    Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Dice san Marcos que los fariseos vieron que la parábola iba por ellos. Obviamente. Y por nosotros. Los hebreos que mataron a los profetas eran personas religiosas. Pero no soportaban que nadie les dijese en nombre de Dios lo que debían hacer, porque su dios eran ellos mismos. Es curioso: a muchos les gusta la religión, pero a muy pocos les gusta la obediencia. «¿Religión? Sí, pero mando yo». Bueno, manda Dios, pero yo me entiendo con Él. En realidad, Dios soy yo.

    Lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. ¡Pobre Señor! En este mundo en el que todos saben lo que hay que hacer, si hay algo que no respetamos es que nos tosan. Prohibidísimo.

(TOI09L)