“Evangelio

2 Junio, 2013 – Espiritualidad digital

¡Despierta, hombre!

cachete    Lo peor que tiene esa capacidad nuestra de acostumbrarnos ante lo maravilloso es que también uno se acostumbra a ella, y ya no te sorprende ni el acostumbrarte. De cuando en cuando es necesario darse un cachete en el alma y decir: «¡Despierta!». Quisiera hacerlo todos los días, pero me acostumbraría al cachete y no serviría de nada. En este día del Corpus lo haré.

    ¡Despierta! ¿No tienes fe? El Dios del Universo, Creador de Cielo y Tierra, ha venido al mundo para estar contigo (¡Sí! ¡Contigo!). Le has llevado a la Cruz, y se ha dejado matar ofreciendo su vida en pago por tus culpas. Y tan loco de Amor por ti lo tienes, que aún ha querido quedarse junto a ti tan humillado, tan preso en los sagrarios, que hasta parece cosa, el pobre. En la Cruz no parecía Dios; en la Hostia ni hombre parece. Se deja coger, se deja comer… ¡Se deja profanar! Teniendo a Dios tan cerca, tan enamorado… ¿Te bastará con “cumplir el precepto” y acercarte los domingos como queriendo quitártelo de encima? ¿No lo visitarás cada día? ¿No comulgarás con más frecuencia? ¿No confesarás más, para comulgar mejor? Entonces aún necesitas otro cachete.

(CXTIC)