“Evangelio

28 Mayo, 2013 – Espiritualidad digital

¡Y también dos huevos duros!

huevosduros    Que me lo expliquen: si alguien me promete cubrirme de oro, para inmediatamente añadir que me dejará en una isla desierta donde no podré gastarlo, me quedo con cara de haba. Y si el Señor promete a quien lo deje todo por Él darle en este tiempo cien veces más para añadir inmediatamente con persecuciones, como añadía Groucho Marx lo de «y también dos huevos duros», me quedo con ganas de decir que se podría haber ahorrado la última parte. ¿Para qué quiero tantas recompensas si me van a hacer la vida imposible persiguiéndome y no las podré disfrutar?

    El Evangelio es fascinante. Porque en ningún lugar asegura Jesús que a los suyos se les van a ahorrar los sufrimientos de esta vida. Al contrario, anuncia para sus discípulos la Cruz. Pero promete -¡y cumple!- en este tiempo (ahora, no tras la muerte) una Vida llena de gozo y riquezas espirituales capaz de volver dulce el mayor sufrimiento. Nadie disfruta más de la vida que el santo, porque sólo él goza incluso en el dolor. El balance es abrumador: vida eterna que es Amor aquí en la tierra, el Cielo tras la muerte para siempre… ¡Y también dos huevos duros!

(TOI08M)