Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

17 Mayo, 2013 – Espiritualidad digital

Perdón… ¿Cuánto dices que me quieres?

    Os lo conté hace unos días: Jesús dijo «te quiero» y después subió a la Cruz. Pero incluso Dios, cuando dice «te quiero» espera un «te quiero» a cambio. La diferencia entre Él y nosotros es que Dios no lo espera como cobrador, sino como mendigo: si no le devuelves el «te quiero», te seguirá amando. Los niños, a veces, dicen a sus padres: «te quiero así…» y abren mucho los brazos. Jesús dijo «os quiero así…» y abrió los suyos en la Cruz.

    Hoy vuelve, como mendigo, a pedir su «te quiero». ¿Me amas? Así, como se lo preguntó a Simón, te lo pregunta a ti. Y, por favor, no le respondas una cursilada al estilo de «no te amo, pero quiero amarte», porque no está el Señor para florituras. Díselo, sin miedo; díselo como Simón, tras negarle tres veces: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo.

    Jesús dijo «te quiero» y después subió a la Cruz. Hoy tú le dices «te amo», y… Apacienta mis ovejas. «¡Hala, demuéstralo, como Yo! Tráeme a ésos»… Y te señala a muchos hombres que tienes cerca y que Él tiene lejos. ¡Venga, ya se lo has dicho! Ahora ¡Ámalo!

(TP07V)