“Evangelio

15 Mayo, 2013 – Espiritualidad digital

10.000 lobos hambrientos a punto de merendar

    Es curioso, porque si tú te encuentras, de repente, rodeado de lobos hambrientos en un bosque y se te ocurre ponerte a rezar (¡que ya son ocurrencias!), abres la boquita y dices: «¡Señor, que no me coman!». Parece lo más normal del mundo, ¿no?

    ¡Pues no! Porque esto del mundo es demasiado complicado, y esto de Dios es demasiado sencillo. Y lo de los lobos no es una pesadilla que un servidor haya tenido durante la siesta. Es que Jesús dijo a sus apóstoles, en cierta ocasión: Mirad que os envío como corderos en medio de lobos (Mt 10, 16). Y hoy dice a su Padre, hablando de ellos: El mundo los ha odiado porque no son del mundo. Ahí estás, si verdaderamente eres de Cristo, rodeado de lobos hambrientos dispuestos a zamparte como a bocadillo de mortadela.

    Entonces es Jesús quien se pone a rezar por ti, y, en lugar de pedir «¡Que no se lo coman!», va y pide: no te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal. Es decir: «no te pido que no se los coman, sino que no se quejen»… Necesitarás mirar muy despacio a un crucifijo para entender esto.

(TP07X)