Liber Gomorrhianus

14 Mayo, 2013 – Espiritualidad digital

Llámalo “suerte” o llámalo X

    ¿Que si creo en la suerte? ¡Claro! En el azar no creo; en la suerte sí. Pero, como me ha dado pereza consultar el DRAE, lo que tú quieras. Llámalo “suerte” o llámalo X.

    Dicen que Matías fue apóstol gracias a los dados, a pesar de que los Hechos de los Apóstoles sólo dicen que echaron suertes y le tocó a Matías. Pero si los Apóstoles jugaban a los dados, como Marlon Brando en “Guys And Dolls”, allá ellos. ¿Movía Dios los dados? Dios mueve el mundo con su Amor. Los dados también. Y, si no lo crees, pregúntaselo a san Agustín, quien dice que el Amor de Dios es el peso que mueve los planetas. Por tanto, llámalo “suerte” o llámalo X.

    El caso es que si Dios se fija en ti porque eres alto, rubio, inteligente, guapo, simpático y tocas las guitarra maravillosamente, entonces Dios es el gran “Head-hunter”. Pero si eres un pecador, lo haces todo mal, tienes un carácter espantoso y padeces halitosis, y Dios se fija en ti, te sonríe, pronuncia tu nombre, te limpia y te eleva sobre los príncipes… ¡Tú verás! Llámalo “suerte” o llámalo X. Algunos padecemos un ataque agudo de X.

(1405)